miércoles, 4 de enero de 2017

Henry Giroux.

Henry Giroux.


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Los profesores como intelectuales.

“Este enfoque puede verse como  la corriente principal de la investigación y la política educativas; las preocupaciones más importantes se centran en el dominio de las técnicas pedagógicas y en la transmisión del conocimiento que puede ser instrumentalizado por la sociedad existente.  En la visión del mundo de los tradicionalistas, las escuelas son simplemente lugares donde se imparte instrucción. Se ignora sistemáticamente el hecho de que las escuelas son también lugares culturales y políticos, lo mismo que la idea de que representan áreas de acomodación y contestación entre grupos culturales y económicos con diferente nivel de poder social. Desde la perspectiva de la teoría educativa crítica, los tradicionalistas dejan de lado importantes cuestiones acerca de las relaciones existentes entre conocimiento, poder y dominación. Toda tentativa de formular de nuevo el papel de los educadores ha de empezar con la cuestión general de cómo se ha de contemplar el cometido de la instrucción escolar. Contrariamente a muchos movimientos de reforma educativa del pasado, el llamamiento actual al cambio educativo representa al mismo tiempo una amenaza y un desafío para los profesores de la escuela pública, en una medida realmente desconocida hasta ahora en la historia de nuestra nación. La amenaza está representada por una serie de reformas educativas que muestran escasa confianza en la habilidad de los profesores de la escuela pública para ejercer el liderazgo intelectual y moral en favor de la juventud de nuestra nación. Por ejemplo, muchas de las recomendaciones surgidas en el debate actual, o bien ignoran el papel que desempeñan los profesores en la formación de los estudiantes como ciudadanos críticos y activos, o bien sugieren reformas que no tienen en cuenta la inteligencia, el punto de vista y la experiencia que puedan aportar los profesores al debate en cuestión.  ”  ( Giroux, H. 1990)


Para Giroux el docente, el estudiante y la escuela juegan un papel sumamente importante, pues todos deben ser parte activa del proceso de enseñanza – aprendizaje.  El docente es visto como un miembro activo, comprometido y con gran capacidad intelectual,  pero al mismo tiempo se resalta la devaluación y deshabilitación del trabajo del profesor debido a la estandarización  del conocimiento y el control que se ejerce sobre la educación, se visualiza al profesor como un simple “ejecutor”. Los profesores como intelectuales  es una propuesta que busca  que los  docentes sean más  que un simple instructor, que desarrollen en los estudiantes  un interés por generar conocimiento, cultura, crítica  y que puedan llegar a desarrollar nuevos conocimientos. 



Referencia:
Giroux, H. (1990). Los profesores como intelectuales. Barcelona: Piados.

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