Cada individuo tiene una forma particular para aprender, depende del entorno y su marco de referencia de acuerdo a sus experiencias de enseñanza-aprendizaje.
Algunos les gusta leer, otros escuchar, ver, hacer práctica con otros compañeros, realizar ellos mismos los ejercicios y sacar sus propias conclusiones a partir de sus experiencias personales compren más rápidamente la información, mientras que otros les gusta enseñar para poder aprender.
Según algunos estudios realizados se dice que el estudiante de lo que lee retiene solamente un 10%, de lo que escucha un 20%, de lo que ven un 30%, de lo que ve y escucha 50%, de lo que descubren con otros compañeros un 70%, de lo que obtienen de sus experiencias personales un 90% y de lo que enseñan a otros compañeros un 95%. Por ende cabe resaltar que los docentes tienen una ardua tarea para lograr innovar y permitir que el estudiante logre aprender de una manera dinámica y atractiva.
Si analizamos con detenimiento esta información los estudiantes logran sacarle más provecho a las experiencias que les permiten indagar, investigar, informarse, analizar y sacar sus propias conclusiones, por lo que resulta sumamente importante como docentes sacarle provecho a estas herramientas, pero para ello es necesario que exista una muy buena planificación y una apertura en cuanto a la metodología a utilizar.
Por otro lado cabe destacar que tenemos que saber compaginar las formas de evaluación con las que se tiene que lidiar de acuerdo al sistema educativo en el que se trabaje, existe lo que es la evaluación tradicional y la evaluación alternativa.
La evaluación tradicional se centra en en logro de los objetivos, unidades discretas, se preocupa por la validez, posee una enseñanza dirigida a la realización de un examen siendo este casi la única fuente de información, existen actividades de control y sanción, su evaluación ocupa espacio y tiempo extra, se hace una medición del rendimiento académico, la evaluación es vertical, individual y terminal, el estudiante cumple función de espectador y el educador realiza un papel en un ejercicio técnico. Mientras que la evaluación alternativa tiende a ser lo contrario se brinda una atención al proceso enseñanza-aprendizaje, se responde a la globalización de contenidos, se busca que el estudiante comprenda y participe, la enseñanza está dirigida a la comprensión, se realizan actividades de conocimiento y aprendizaje, la evaluación está integrada en las tareas de aprendizaje, se recoge información mediante distintos medios, se evalúa el aprendizaje, la evaluación es horizontal, compartida y dinámica, el estudiante con funciones de actor y el educador como un investigador en ejercicio ético.
Como puede observarse existen grandes diferencias en cuánto al propósito y la manera de evaluar, debemos siempre tener en cuenta que lo más importante es preocuparse por el bienestar del estudiante y que independientemente del tipo de evaluación que se realice, siempre se debe ser creativo y buscar lograr dejar conocimiento en el estudiante, pues el papel del educador será de suma importancia, ya que es el encargado de dirigir en las aulas y sobre él recae la formación educativa de los estudiantes.